jueves, 3 de noviembre de 2011

12 Fugas (2002)

El año 2002 Norddrac compuso la segunda parte de sus 24 fugas a 2 voces.

Las 12 segundas fugas (del año 2002), exploran sistemáticamente las tonalidades menores a partir del siguiente esquema:

- Fuga nº 1 en la tonalidad de Mi menor.
- Fuga nº 2 en la tonalidad de Re menor.
- Fuga nº 3 en la tonalidad de Si menor.
- Fuga nº 4 en la tonalidad de Sol menor.
- Fuga nº 5 en la tonalidad de Fa# menor.
- Fuga nº 6 en la tonalidad de Do menor.
- Fuga nº 7 en la tonalidad de Do# menor.
- Fuga nº 8 en la tonalidad de Fa menor.
- Fuga nº 9 en la tonalidad de Sol# menor.
- Fuga nº 10 en la tonalidad de Sib menor.
- Fuga nº 11 en la tonalidad de Re# menor.
- Fuga nº 12 en la tonalidad de Mib menor.

Constituyen un proceso de alejamiento progresivo de la tonalidad de La menor como punto referencial, aunque en realidad no hay ninguna fuga en La menor como tonalidad principal. Dado que, a lo largo de la historia de la música occidental la tonalidad menor de La es el marco de referencia en nuestra mente (por ser la más utilizada en las composiciones menores), la idea era realizar un proceso exploratorio del resto de tonalidades menores derivando lentamente del punto de origen. De una forma simbólica, la referencia generadora ya está presente en el exterior del conjunto de las 12 fugas, y por tanto se relaciona indirectamente con ellas.

Debido al esquema utilizado, las dos últimas fugas coinciden en la centralidad de Re# y su equivalente Reb, que además, son las centralidades más disonantes respecto a Mi (primera fuga) y respecto a Re (segunda fuga). El efecto global es de inestabilidad total, pues no se alcanza el punto de reposo, que representaría llegar a Mi en la última fuga. Este hecho, sumado a la omnipresencia del modo menor, le proporcionan una oscuridad y una melancolía muy grande al conjunto formado por todas ellas si se escuchan sucesivamente en el orden propuesto.

Desde el punto de vista rítmico, hay un aumento progresivo de la densidad rítmica (cantidad de sonidos por unidad de tiempo) desde la primera hasta la fuga nº 10. Solamente las dos últimas fugas disminuyen en densidad rítmica (en valores de corchea en el compás 6x8) respecto a los valores de semicorchea de las cuatro anteriores. De esta forma, la estructura rítmica es utilizada para conseguir un cierto efecto global de clausura, que debido a lo comentado anteriormente, no puede aportar la estructura tonal ni de centralidades.

Respecto a la comparación entre la primera parte de las 24 fugas y la segunda parte, tienen en común el mismo esquema de tonalidades y de centralidades, aunque no ocurre lo mismo con la estructura rítmica. En las doce primeras fugas (del 2001) la densidad rítmica va evolucionando de una manera inexorable hasta llegar a la fuga nº 12 (que representa la máxima inestabilidad rítmica y aporta una apertura a las fugas de la segunda parte por no alcanzar un sentimiento conclusivo), mientras que en la segunda parte el efecto final es de relajación.

Las estructuras rítmicas de los motivos generadores son en ambas partes sencillas y básicas, aunque abundan mucho más las síncopas en la segunda parte que en la primera.

Todas las fugas están compuestas a partir de motivos generadores que contienen las siete alturas de cada respectiva tonalidad menor, por lo que la expansión del sentimiento tonal y modal es implacable (a excepción de la fuga nº 9 que está construida a partir de un motivo hexatónico en el que falta el VII grado). Las fugas nº 12 y nº 18 son excepcionales porque presentan las siete alturas a partir de la suma de dos motivos generadores diferentes y que se interpretan en manos diferentes.

A nivel formal, todas las fugas de ambas partes tienen una clara estructura tripartita, siendo las exposiciones de la mayoría de las 12 primeras fugas mucho más largas que las de la segunda parte; mientras que los desarrollos de las 12 últimas fugas son generalmente más largos que los de la primera parte. La causa de los cambios formales, es debida a que la primera parte pretende complementar los motivos generadores principales con motivos secundarios (para conseguir un efecto de contraste), mientras que en la segunda parte el objetico principal es extraer la máxima riqueza de cada motivo generador para alcanzar un sentimiento de unidad lo mayor posible.

Por todo lo comentado, la segunda parte representa una expansión y a la vez un complemento de la primera, mientras que el conjunto global de las 24 fugas representa una unidad de sentimiento: el de la tonalidad menor natural.


Fuga nº 13:










Fuga nº 14:










Fuga nº 15:










Fuga nº 16:










Fuga nº 17:










Fuga nº 18:










Fuga nº 19:










Fuga nº 20:










Fuga nº 21:










Fuga nº 22:










Fuga nº 23:










Fuga nº 24:










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